Al momento de
decidir que comedia representar en una temporada de teatro marplatense, varios
autores son los que se tienen en cuenta. Nombres como Marc Camoletti, Bernad Slade,
George Feydau, Ray Cooney son habitúes en las marquesinas veraniegas. Pero sin
dudas Neil Simon es quien más asiduamente ha prestigiado la cartelera
vernácula.
Este año, una
vez más Simon esta presente con Rumores, obra estrenada en New York en 1988 y
que Buenos Aires y Mar del Plata tuvieron su versión nacional en 1990 de la
mano de Ricardo Darín en la dirección y actuación junto a un destacado elenco,
entre los cuales figuraban Arturo Mally, Mirta Busnelli, Juan Leyrado, Maria
del Carmen Valenzuela entre otros.
Una pieza
peculiar dentro de las comedias del autor, ya que no solo se conforma con
retratar a través del humor a la sociedad neoyorkina como tanta veces lo ha
hecho, sino que la pieza esta plagada de diálogos irónicos, con alta carga de
doble sentido y golpes directos y sumamente críticos hacia la alta sociedad con
influencia en las decisiones políticas y en la vida nada inmaculada de los
gobernantes de turno.
Con una trama
cercana a la comedia policial, un grupo de amigos deciden reunirse para
celebrar un aniversario de casamiento de uno de ellos. La primera de las
parejas en llegar a la casa, encuentra al anfitrión con un disparo en su oreja,
sin su mujer y sin servicio domestico. Los ardiles que estos hacen para que las
demás parejas no se enteren de la situación y los malos entendidos que esto
genera, llevan a la comedia a situaciones delirantes en donde la solución a
estos problemas están aun lejos de resolverse cuando ingresa a escena la
policía. Un verdadero mecanismo de relojería armado por Simon, donde la
audiencia es testigo de lo que ocurre y pude leer entre líneas situaciones más
que ocultas entre el grupo de amigos, pero que con los consabidos rumores
pronto verán la luz.
Para la actual
puesta de la pieza, Carlos Olivieri como responsable de la misma, opto por
darle más importancia a lo que se dice en la comedia, que al ritmo vertiginoso
que la misma requiere. Salvo Nicolás Vázquez que logra trasmitir simpatía con
su personaje y lo dota de una energía arrolladora que la gente recompensa con
aplausos a telón abierto; y una sorprendente Andrea Friguerio en una efectiva composición,
el resto del elenco aporta su oficio en interpretaciones que van desde el
naturalismo hasta la maquietta.
Elegantemente
vestida, con una escenografía acorde a la clase social que se retrata y en una
renovada sala teatral como la del Teatro Provincial, Rumores es una propuesta
acorde para quienes busquen una entretenida comedia brillante para toda la
familia.