Jazz al diván

in Nota principal
Por Fabián D´Amico

Lograda conjunción de actores, música y dirección en un musical sobre el fascinante mundo del psicoanálisis.

Un hombre y dos mujeres aparecen en el escenario y comienzan a cantar una canción cuya melodía remite a las grandes bandas de jazz de los años 50 y una letra muy particular. El texto de la canción intenta dar una explicación racional e histórico-temporal a la relación entre los inicios del jazz y sus improvisaciones, y las distintas corrientes del psicoanálisis. Con el devenir de la trama se deduce que esa canción es parte de una ponencia que los tres amigos-colegas-psicólogos deben presentar en un congreso.

Una psicóloga de renombre (Gandolfo), su amigo incondicional de años (Llambí) y una ex alumna de la primera, egresada y convertida en su jefa de trabajos prácticos de la universidad (Rosenthal) son quienes intentarán demostrar esa caprichosa relación entre ese estilo musical y el psicoanálisis, siendo este tan solo un pretexto cuando lo atractivo de la obra es presenciar los vínculos que se generan entre ellos, con sus pacientes y con quienes habitan su vida.

Pasan por el escenario del Asterión el introvertido primer paciente de la joven principiante con el cual generará un vínculo peculiar, la sesión del psicoanalista con un hombre que decide separarse de su esposa y quien será una presencia implícita ya que solo se escucha y se ve a su esposa y madre judía preocupada más por el negocio en común del matrimonio a separarse que por la felicidad de su hijo, y un desinhibido joven sexópata que atiende la prestigiosa académica que genera la parte humorística de la pieza.

Jazz al diván es un musical donde las acciones y las actuaciones van más allá del interés del libro que hilvana las diversas secuencias. Una pieza donde lo profundo de las crisis que viven tanto los profesionales como sus pacientes se plasman en una sucesión de escenas intensas y emotivas- conmueve la crisis del psicólogo ante un paciente difícil de ahondar y su propios problemas maritales. La intensidad de Albinarrate como dramaturgo se plasma más en las letras de las canciones –con melodías bellísimas- que en el cuento que se quiere contar, siendo un elemento fundamental para el éxito de la propuesta la dirección Gonzalo Castagnino.

La precisa labor del director, que con su trabajo en Asesinato para dos obtuvo varios premios, se potencia en esta obra donde también colabora con la dramaturgia. El trabajo de Castagnino es palpable y explícito y su mirada es la que impulsa el tono dinámico de las escenas y logra de su elenco un rendimiento plausible y sostén indiscutido de la pieza. Lucila Gandolfo -quizás la protagonista de "Jazz al diván" con más trayectoria teatral- juega con soltura a la comedia, un registro poco común en su estilo, y sigue cautivando con su voz e interpretación dentro del terreno musical. Lula Rosenthal es una actriz con un gran histrionismo y en esta obra se muestra contenida y comprometida con cada uno de sus personajes. La sorpresa de Jazz al diván es Federico Llambí. Una fuerte presencia escénica, un registro vocal que surge con naturalidad y dos personajes- el introvertido y el desinhibido- logradísimos, con apenas un elemento de vestuario y acertados matices, tonos y posturas que hacen de su performance, un actor integral a tener en cuenta dentro del teatro musical.

Melodías pegadizas y rítmicas ejecutadas en vivo bajo la batuta del autor de la obra, tres plausibles interpretaciones y un director que no le teme a los riesgos hacen de Jazz al diván un disfrutable musical para todo público y más para quienes tengan en su haber horas de terapia.