Pleybill 2

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Por Fabián D´Amico

Partituras de musicales que quizás nunca veamos en Buenos Aires dan estructura a un efectivo show con seis excelentes intérpretes de comedias musicales y una banda en vivo.

Las precuelas o secuelas en el cine corren con mejor suerte que en el teatro, donde esta modalidad no es tan frecuente. Lo cierto es que Pleybill 1 genera al momento de su estreno, en la temporada 2017, una corriente de renovación para quienes aman los musicales. Un show compuesto con temas reconocidos de musicales extranjeros, con el aditivo de un karaoke previo al show que pone en clima a la platea y la predispone a vivir con toda la energía la performance. Atractivos arreglos musicales, excelentes voces y una banda en vivo que potencia la experiencia que se aleja de los clásicos conocidos y adentra a la audiencia en novedades y últimos estrenos del género en las grandes capitales mundiales.

El suceso de la primera parte abre el juego a una segunda parte que tiene los mismos elementos destacables de su antecesora y algunas zonas no tan bien resueltas como el deficiente diseño de iluminación que destaca a quien canta pero deja casi en penumbras al resto del elenco y un vestuario de escaso vuelo creativo. Lo destacable es la elección del repertorio y el entusiasta elenco donde cada intérprete tiene su momento de destaque.

Un arranque con toda la energía que irradia Silvana Tome como la anfitriona del karaoke y de una trivia sobre musicales que deja en evidencia a quienes conocen más de historia que de producciones actuales. Cuando el show inicia, Tomé asume el rol de presentadora y recrea de manera brillante a la chocalatinera del cine de Rocky Horror Show. De ahí en más, sin interrupciones y con un ritmo sostenido, temas de Mary Poppins como el pegadizo Supercalifragilisticoespialidoso, Wicked, In the Heighs y decenas de musicales más se adueñan del escenario del Maipo Kabaret, con interpretaciones brillantes, como las de Melina D´Angelo, Manu de Francesco y Pilar Muerza, bastiones indiscutibles del espectáculo, en una puesta en escena acotada tanto por el espacio como por la producción.

Seis talentosos jóvenes de la comedia musical argentina, una banda que sueña de maravillas, páginas de obras que quizás nunca se estrenaran en Buenos Aires e innovaciones destacadas como el arreglo de Don´t cry for me Argentina para tres voces masculinas son algunos de los aspectos que hacen valiosa la visión de Pleybill 2, y que éste no sea un show más de canciones de musicales.