Próximo

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Por Fabián D´Amico

Historia de una relación a distancia, con todo el profesionalismo de Tolcachir y la siempre efectiva actuación de Lautaro Perotti

Con Próximo, Claudio Tolcachir vive, en cierta medida y en carne propia, la experiencia que relata en su pieza. Del teatro alternativo y en particular de su casa- Timbre 4- parte a una aventura desconocida por el como es desembarcar en un territorio nuevo y con reglas particualares como lo es el teatro oficial. Luego de esa exitosa experiencia regresa con su criatura a una zona de confort y conocimiento como es el barrio de Boedo y la calle México.

Tolcachir presenta sobre escena la peculiar historia de dos seres lejanos, en distancia y en origines, pero con mucho en común como lo son Elián y Pablo. El primero, un actor español con cierto reconocimiento gracias a una serie de la cual participa hace varias temporadas. Pablo es un argentino viviendo-sobreviviendo- en el exterior con papeles migratorios a punto de vencer y de origen humilde. Los une la internet, las redes sociales, la soledad que implica estar lejos del hogar físicamente o muy cerca de el pero a miles de kilómetros sentimentalmente. Pablo junto a su madre conocen a Elián viendo la serie en la cual actúa y se vuelven fanáticos de la misma. Logra tomar contacto con Elián vía mail y comienza así una relación particular a la distancia que los mantiene unidos aun sin conocerse, sin tocarse, sin olerse.

Ambos desean encontrarse pero el día nunca llega. La vida de cada uno da un vuelco importante. Elián se ve salpicado por turbios negocios de su padre, político español. Pablo pierde su empleo, su departamento y se transforma prácticamente en un homeless con la continua amenaza de la deportación. El único momento de abstracción de esa realidad es cuando se conectan y desaparece todo lo que los rodea. Una manera de aislarse- y de conectarse mutuamente-que tiene mucho de rutinario- se despiertan mutuamente, se transmiten noticias, se abrazan, se conectan-como si esa pareja virtual tuviera mas de comunión, en el sentido de lo que une en común, que de amor platónico. Una relación con mucho de sentimientos que vacía de sentimentalismo, como si el duro presente que viven ambos los hubiera vaciado de romanticismo, de utopías, de un futuro mejor que se ve reflejado en la dura escena final plasmada tanto desde la dramaturgia como desde la puesta de manera brillante.

Tolcachir crea, como autor, un excelente rompecabezas de escenas que se ensamblan en una puesta en escena coreográfica donde los actores deambulan por el espacio y se instalan en los diversos sectores marcados solo por elementos de utileria siempre aferrados a notebooks, celulares, computadoras y tables como tablas de salvación, como salvavidas ante la insoportables soledad que es una sombra de la cual no logran desprenderse.

La dirección del mismo Tolcachir remarca el realismo de la historia con una marcación naturalista de los actores. Santi Marín es un español caprichoso, egocéntrico, inseguro, un verdadero “pijo” como dicen en España a este tipo de joven que vive un mundo de ficción sostenido por el bienestar económico de sus padres. Una actuación convincente que se complementa con un verdadero “animal de teatro” como es Lautaro Perotti. Su composición de Pablo es tan creíble, y a la vez tan distante, que resulta difícil escindir al personaje del actor. Una de las escenas más dramáticas de la pieza- el llamado desde Argentina donde le informan sobre un accidente de su madre- es una real muestra de sus dotes actorales y de la contención emotiva que surge de un arduo trabajo de dirección.

Próximo enfrenta a la audiencia a un modo de amor contemporáneo ajeno al romanticismo de antaño. Un tipo de relación que va más allá del contacto, de la piel y de los aromas ausentes. Un ¿amor? carente de pasión pero pleno de compasión. Una historia actual que tanto desde la dramaturgia como desde la materialización de la misma moviliza a la platea y no la deja ajena de debate sobre el devenir de este fragmentando amor liquido y el incierto destino de estas dos almas solitarias.