Fuego y Pasión

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Por Fabián D´Amico

Lo mejor del cancionero romántico internacional y del tango porteño bajo la perspectiva de la danza clásica. Hernán Piquín se destaca como intérprete y creador de este show.

Sacar a ciertas disciplinas artísticas de la estructura sobra la cual se construyen sus reglas y condiciones es tarea ardua. El ballet clásico es una de las que más resistencias manifiestan ante los cambios. En Argentina, nombres como Julio Boca logran romper con ciertos clichés y saca a primeros bailarines de un entrenamiento necesario pero a la vez tirano y dictatorial y acerca la danza al público masivo y popular. Bailarines de esa compañía siguen los pasos de Boca y uno de ellos, una etoile mundial, Hernán Piquín continúa ese camino de la popularidad.

Piquín presenta en Mar del Plata, ante un colmando Radio City como en pocas ocasiones se ha visto, Fuego y Pasión, un espectáculo de ballet y teatro que cautiva al público desde el primer cuadro. Esa sensación puede traducirse también en sorpresa ya que el show es más cercano a un music hall que a un recital de danzas.
Boleros, canciones de amor, tangos, taconeo flamenco, seis bailarines y un cantante que se destaca en el tango- ovacionada su sentida interpretación de Un amor desolado- hacen al show muy cercano a quienes quieren ver al artista en vivo pero sin que se descuiden ciertos criterios básicos del ballet.

Los jete en manége de Piquín que ponen en duda la pertenencia del mismo a la raza humana- no cualquier mortal puede hacer esos pasos emblemáticos del artista- y las interminables pirouett en dehors están presentes en el show pero no con la música de El Corsario o de Don Quijote, sino con boleros de María Marta Serra Lima, a la quien dedica este show y con la pasional música de Sandro, con el bailarín enfundado en la emblemática bata roja del gitano.

Las presencias de Piquín en escena, que son varias pero escasas, se ven alternadas con tangos bailados con cierto estilismo de danza clásica, momentos de pleno humor con cuadros cercanos a pantomimas y mucho romanticismo en forma de ballroom donde sobresale cada uno de los integrantes del ballet. Agustín Barajas es la estrella internacional invitada que sorprende con su taconeo y pasión flamenca quien se destaca tanto en sus números solistas como actuando con el conjunto,con un primer cuadro donde en base al bolero “Algo Contigo” -versionado en tango, flamenco y bolero- Piquín y su gran partener Daiana Chorni, Barajas y una pareja de tango deleitan al colmado teatro quien no tarda en devolverles tanto talento en forma de aplausos y ovaciones.

Velada de alto impacto emotivo nacido desde el arte es la que puede vivirse una vez más, ya desde Buenos Aires y en el Teatro Opera el 16 de Marzo. Para quienes amen el baile y el romanticismo, una cita obligada.