Huesito Caracú

in Notas secundarias
Por Fabián D´Amico

Entrañable obra de Midón, con dirección de Emiliano Dionisi.

Es impensable las vacaciones de invierno sin una reposición de alguna obra de Midón. En la temporada 2019 le toca a Huesito Caracú, una de sus últimas obras donde la dramaturgia esta armada en base a una historia con inicio, desarrollo y epílogo, y no en los entrañables payasos de la querida bohardilla.

Huesito es un joven de campo, muy soñador y sobreprotegido por su mamá. Vive en el rancho junto a su madre y a su padre. Tiene una vida tranquila y su hobbie es la guitarra, pasear por el río y suspirar por Flor, una bella joven de lugar comprometida con Cocorito, un arrogante muchacho, hijo del poderoso del lugar y dueño de la compañía de luz. Un comisario bastante corrupto y dos agentes que lo secundan-hinchas de Chacarita- completan la tediosa y tranquila vida del lugar.

Todo está en calma hasta que Cocorito estalla en celos y se cobra el amor que ambos jóvenes amigos se tienen negándole la luz a la casa de Huesito o dándosela por muy alto precio. El comisario, en complicidad con el acaudalado empresario, hará difícil la existencia de la familia Caracú. La historia se complica más aún cuando Flor decide irse a la ciudad y Huesito debe tomar la decisión sobre su futuro amoroso.

Una bella historia de amor y una lamentable radiografía de nuestra sociedad, que más allá del paso del tiempo desde su escritura, la vigencia de la obra es total, donde los poderosos lo son cada día más a costa de los que menos tienen.

Emiliano Dionisi asume la dirección de la obra y encara la misma con una disparidad de registro en cuanto al diseño de los personajes. Mientras los buenos son naturalistas, los malos son exageradamente expresionistas. Con este reparo desde la delineación de los personajes, los actores ponen mucho de su cosecha en la obra.

Laura Oliva se lleva todos los aplausos y lauros de la función al componer a esa rustica pero querible madre capaz de hacer todo por su hijo. Junto a ella, un efectivo Patricio Witis hace un padre en apariencia rudo pero en donde la última palabra siempre es la de su mujer. Guido Botto Fiora como Huesito y Vanesa Butera aportan frescura, juventud e ímpetu a sus románticos y bucólicos roles. El escollo importante en el elenco viene de parte de Roberto Peloni, quien compone un sobreexcitado Cocorito y de Horacio San Yar que juega a sus personajes desde una gestualidad extrema. Correctos y muy efectivos los dos ayudantes del comisario (Leandro Chavarría y Ramiro Delgado) que le aportan una cuota de ternura cuando deben debatirse entre el deber y el cariño que siente por su amigo del jardín.

Una dinámica puesta en escena con mínimos recursos escenográficos y la banda en vivo diseminada por distintos espacios de la escenografía (esto le quita aire al desplazamiento de los actores para las coreografías diseñadas por Gustavo Carrizo) son aliados correctos en esta reposición valida de un actual texto de Midón con las siempre bellas melodías de Carlos Gianni.